Inició la primera construcción del "Mirador Canela" en Villarrica
Hace más de 20 años, Rodolfo del Prado de la Vega, un conocido agricultor y empresario del Fundo Curaco, distante a 5 kilómetros del camino Villarrica – Ñancul, decidió explotar uno de los lugares más bellos que posee Villarrica para contemplar el río, lago y volcán en todo su esplendor.
Al desplazarse por el camino que lo conducía hasta su hogar, por un costado de la línea férrea, y al ver que muchas personas con el paso del ferrocarril ya descubrieran la inigualable postal de La Villarrica que se observaba, se propuso construir una escalinata de madera desde la carretera y así poder ascender hasta este improvisado Mirador, alzando una estructura de techo de tejuelas para cobijar a los visitantes.
“Me daba cuenta que este paisaje era un verdadero tesoro que debía ser conocido por todos, una postal maravillosa de nuestra Villarrica, por lo que busqué algunos trozos de madera para construir una escalinata que permitiera ascender a este Mirador”.
Rodolfo del Prado recuerda como anécdota que uno de esos días, un bus de turistas extranjeros pasaba por el lugar, instante en que el “Tío Beto” conocido popularmente, les hizo una seña para que subieran al mirador y degustaran del hermoso paisaje. “Quedaron maravillados y me preguntaron cuánto les debía, yo les dije: "Esto no tiene precio”.
El reconocimiento a la obra realizada por Rodolfo del Prado, se realizó en la Ceremonia de Inauguración del Proyecto de Recuperación de Espacios Públicos que ejecutó la Municipalidad de Villarrica a través del Plan Comunal de Seguridad Pública, donde la primera autoridad comunal, Pablo Astete y el Intendente subrogante de la Región de La Araucanía, Christian Dulansky, realizaron un reconocimiento público al mérito como premio al rescate de espacio públicos y al desarrollo comunal.
HISTORIA
Según cuenta el Historiador Marco Aguilera Oliva, autor del libro Antigua Villarrica: Historia, Arqueología y Tradición, El Mirador Canela, nace improvisadamente, como atractivo comunal con el arribo de la empresa de Ferrocarriles del Estado el año 1934.
Ya en la década del ‘60 resultaba ser un atractivo turístico natural, cuando el paso del ferrocarril permitía la mirada innegable hacia las bellezas naturales que componen La Villarrica en todo su esplendor. En los años ´80 y cuando cae el auge ferroviario, vecinos de las poblaciones aledañas y de los primeros emplazamientos urbanos, accedían a ese lugar denominado popularmente “La Línea”, como mirador natural, con un único ingreso peatonal desde el Cementerio Municipal.
En el año 2006, la Municipalidad de Villarrica y la turística ciudad de Canela, Estado Grande do Sol, Brasil, firmaron un convenio de hermanamiento, bautizando este lugar con el nombre de Mirador Canela, pero las manifestaciones vandálicas destruyeron lo realizado, acción que permitió la ejecución de un proyecto de Recuperación de Espacios Públicos para la prevención de la violencia y el delito, ejecutado por el Plan Comunal de Seguridad Pública, a través del convenio entre el Ministerio del Interior y la Municipalidad de Villarrica.
Por Carlos Inostroza
www.villarrica.org


