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Trigo transgénico en nuestro pan ¡NO!

Nuestro pan de cada día está amenazado. ¡Firma el manifiesto contra la liberación del primer trigo transgénico del mundo!

Los miembros de GRAIN en Argentina y Brasil vienen impulsando una campaña contra la aprobación del trigo transgénico. Compartimos la petición firmada por la Campaña Permanente contra los Agrotóxicos y por la Vida en contra de la posible liberación de trigo transgénico en Brasil, para apoyar las luchas por el libre uso de la biodiversidad y las semillas por parte de los campesinos, y en defensa de la soberanía alimentaria en América Latina.

El gobierno brasileño puede liberar el consumo de trigo transgénico en Brasil. El producto fue modificado genéticamente para tolerar a un potente agrotóxico ya prohibido en Europa y otros países.

Se liberó recientemente el producto para la siembra en Argentina, con la condición de que Brasil apruebe su importación, ya que es el destino de más de 50% del trigo argentino. Se trata de una situación sin precedentes, que afecta la soberanía de los países mientras pocas multinacionales se benefician de ella.

Si se aprueba la medida, esta podrá afectar la alimentación de argentinos, brasileños y de consumidores en los países importadores, como Indonesia, destino de 20% del trigo argentino. La aprobación también puede abrir las puertas para siembra del trigo transgénico en otras partes del mundo, principalmente en Brasil.

VE A CONTINUACIÓN POR QUÉ DEBEMOS ESTAR EN CONTRA DE ESTA MEDIDA

1- Porque multiplicará el consumo de agrotóxicos

Como hemos visto en el caso de la soja, los transgénicos con tolerancia a herbicidas multiplican el consumo de agrotóxicos, ya que esa es la razón para la que se han desarrollado. Más que representar una nueva semilla con ventajas para los consumidores, la liberación de trigo transgénico representará la garantía de mercado para que Bayer-Monsanto y otras multinacionales comercialicen herbicidas a base de glufosinato de amonio, compuesto altamente nocivo para la salud.

2- Porque el herbicida al que es tolerante el trigo transgénico es incluso más tóxico que el glifosato utilizado en la soja y el maíz transgénicos

La OMS ya clasificó el glifosato de la soja y maíz transgénicos como sustancia potencialmente carcinógena. El glufosinato de amonio es un herbicida más tóxico aún que el glifosato y está ampliamente cuestionado y prohibido en muchos países por su toxicidad aguda y sus efectos teratogénicos, neurotóxicos, genotóxicos y alteradores de la colinesterasa. Está proihibido en toda Europa por su clasificación como reprotóxico en la categoría 1B, lo que significa que no cumple con la Regulación nº 1107/2009 de la Unión Europea.

3- Aprobación casada Brasil-Argentina y el descarte de la soberanía

En una decisión sin precedentes, el gobierno argentino aprobó la producción de esta variedad transgénica de trigo, con la condición de que Brasil apruebe la importación del producto. Alrededor del 88% de todo el trigo importado por Brasil viene de Argentina. Se trata de una decisión comercial que muestra una total falta de compromiso con la salud de la población y el medio ambiente. ¿Qué significará este acuerdo si lo aprueba Brasil? ¿Tendremos que comprar toda la producción transgénica argentina, a qué precio y por cuánto tiempo? Ante esto, aprobar la liberación para importación y consumo en este momento significa necesariamente una aprobación posterior para cultivo, una nueva reedición de la política del hecho consumado. El potencial del cultivo del trigo en Brasil, por su extensión y potencial de exportación, representa una amenaza a consumidores en todo el mundo.

4- Porque un nuevo veneno extremadamente tóxico estará presente en nuestro pan de cada día

El trigo constituye una parte importante de la base alimentaria en todo el mundo: en panes, pastas, pizzas, tortas, galletas, entre otros. A partir de esta autorización, el trigo tendrá residuos de glufosinato de amonio que se incorporará a las harinas y sus derivados, es decir, habrá presencia de esta sustancia en alimentos básicos de consumo diario. Toda la población estará expuesta a la ingesta de este veneno en su dieta diaria. Recientemente, la Anvisa (Agencia Nacional de Vigilancia Sanitaria) rebajó la clasificación toxicológica del glufosinato en Brasil. Muchas investigaciones apuntan exactamente lo contrario, pero la decisión de la Agencia Sanitaria tiene como objetivo transmitir a la sociedad una falsa noción de seguridad.

5- La liberación del trigo transgénico puede contaminar toda la cadena alimentaria

El trigo se autofecunda en un gran porcentaje, pero también se cruza con cultivos de cercanía. Los datos científicos hablan de cruzamientos de entre 1 y el 14%. La práctica ha demostrado durante años que la convivencia es imposible. Como ya se ha visto en el caso de la soja, que también se autofecunda, tras la liberación de una semilla transgénica, toda la cadena alimentaria se contamina. Si internamente el gobierno brasileño nunca estuvo preocupado en segregar la producción transgénica de la no transgénica, ¿ya te imaginaste cómo hacerlo dentro de las reglas del comercio internacional para evitar tener todo el consumo de trigo contaminado?

En el caso del maíz, una planta que se poliniza por el viento, ya hemos visto en Brasil el impacto de la contaminación de variedades de maíz criollo y convencional por el maíz transgénico. Miles de campesinos, indígenas y comunidades tradicionales han perdido sus variedades cada año y, hasta el momento, ninguna medida de convivencia aplicada se demostró eficaz para combatir la contaminación. Por el contrario, tenemos reglamentaciones frágiles que favorecen justamente a los grandes productores de maíz transgénico.

6- Porque este trigo se ha desarrollado para seguir aplicando un paquete tecnológico (siembra directa y uso intensivo de agrotóxicos) que ya ha demostrado los daños socioambientales y a la salud

La Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) acaba de afirmar que “hemos llegado al límite del paradigma de la revolución verde” y que alcanzar una agricultura sostenible requiere un enfoque integrado. Los transgénicos significan una profundización del paradigma de la “revolución verde” y avanzar hacia una producción agroecológica libre de venenos y transgénicos es el principal desafío que hoy tenemos como humanidad.

7- Porque se hace uso de un fenómeno climático extremo, la sequía, como un argumento falaz para introducir una tecnología de dudosa eficacia

La prensa ha informado sobre la aprobación en Argentina de un trigo transgénico tolerante a la sequía. Titular muy conveniente en tiempos de crisis climática. Hay artículos que ni siquiera mencionan que se modificó genéticamente la semilla para tolerar a un herbicida extremadamente tóxico y ya prohibido en Europa y otros países. Además, la planta modificada también porta genes de resistencia a los antibióticos, que con el tiempo pueden hacer que ciertos medicamentos sean ineficaces. La empresa propietaria de la tecnología anuncia esta supuesta tolerancia a la sequía como la segunda generación de la biotecnología. La resistencia a la sequía es el resultado de la acción combinada de un conjunto de genes en la planta, y las técnicas de ingeniería genética desarrolladas hasta ahora logran transferir solo uno o pocos genes. No es casualidad que los intentos de obtener por medio de la transgenia plantas resistentes a la sequía hayan sido abandonados debido a su fracaso en los Estados Unidos. Así, la supuesta resistencia a la sequía aparece más como un elemento de propaganda para desviar la atención del hecho de que el cultivo de esta nueva variedad transgénica significará la exposición de argentinos, brasileños y otros consumidores en el mundo a un producto cargado de residuos venenosos extremadamente tóxicos.

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8- Porque son parte de la destrucción del sistema de ciencia y técnica que dicen defender

Porque necesitamos que la ciencia brasileña escuche las voces de transformación y apoye la Agroecología y la soberanía alimentaria que hoy son una realidad en los territorios de organizaciones campesinas y productores familiares. Necesitamos una ciencia independiente que denuncie el impacto del accionar de las empresas del agronegocio en la salud y el medio ambiente.

Rechazamos la complicidad de los sectores científicos y de los procesos decisorios que son socios de las empresas biotecnológicas. Esos académicos tienen responsabilidad en las consecuencias que sus «desarrollos» producen en los territorios (deforestaciones, incendios forestales, problemas de salud, entre otros).

9- Porque no queremos consumir alimentos transgénicos

En Brasil, el etiquetado de los OGM (Organismos Genéticamente Modificados) es obligatorio. Las empresas del agronegocio y las procesadoras tienen muy claro que el pueblo brasileño no los quiere, no los elige, y por eso han intentado varias veces anular el etiquetado obligatorio de los alimentos transgénicos por vía judicial o proyectos de ley. La “equivalencia sustancial” (argumento empresario que dice que un transgénico es igual a un alimento convencional) es un concepto sin fundamento científico cuando utilizado para evaluar la seguridad de un OGM. Por lo tanto, nada nos garantiza que el pan que comamos sea igual en sus características y que su impacto en nuestro organismo sea el mismo de un pan hecho con un trigo convencional.

10- Porque las autorizaciones no nacen de sectores independientes

La Comisión Técnica Nacional de Bioseguridad (CTNBio) es el organismo responsable de las decisiones sobre los transgénicos en Brasil. La Comisión está compuesta por 27 doctores, muchos de los cuales están involucrados en el desarrollo de la biotecnología. En 15 años de operación, la CTNBio no ha rechazado solicitudes de liberación comercial de semillas transgénicas, en la gran mayoría de los casos ignorando la producción científica independiente que muestra evidencias del riesgo de estos productos. En el caso del trigo, la solicitud de liberación, que hasta el momento es para la importación y el consumo, será juzgada por la Comisión sin que esta haya designado a los especialistas en protección al consumidor que deberían componer su equipo técnico.

11- Porque el trigo transgénico ya fue rechazado en el mundo

A partir del rechazo de diversos sectores vinculados a la comercialización del trigo en América del Norte (como por ejemplo el Consejo Canadiense del Trigo), Monsanto retiró en el año 2004 su trigo resistente al glifosato reconociendo que “como resultado de la revisión de nuestra cartera y en diálogo con líderes del sector triguero, admitimos que las oportunidades empresariales del trigo primavera Roundup Ready son menos atractivas en relación con otras prioridades comerciales”.

En Argentina, un conjunto de organizaciones de la cadena triguera expresó que “El daño que se produciría al mercado de trigo argentino sería irreparable e irreversible, ya que la contaminación se propagará y la segmentación resulta inviable”. Esta posición fue adoptada por las siguientes organizaciones: Bolsas de cereales de Buenos Aires, Bahía Blanca, Córdoba, Chaco, Entre Ríos y Santa Fe, la Bolsa de Comercio de Rosario, la Cámara de Industriales Molineros, los Centros Exportadores de Cereales, el Centro de Corredores, la Federación de la Industria de la Molinería, los Acopiadores y las cuatro entidades de la Mesa de Enlace (CRA, Coninagro, FAA y Sociedad Rural Argentina). También Argentrigo manifestó su preocupación por esta aprobación.

Lo mismo acaba de expresar la industria molinera brasileña que en una encuesta interna expresó que el 85% no estaba a favor de utilizar trigo transgénico y el 90% dijo estar dispuesto a detener sus compras de trigo argentino. Representantes de la Associação Brasileira da Industria de Panificação e Confeitaria (Abip), la Associação Brasileira das Indústrias de Biscoitos, Massas Alimentícias e Pães & Bolos Industrializados (Abimapi) y la Associação Brasileira da Indústria do Trigo (Abitrigo) ya se han pronunciado en contra del trigo geneticamente modificado.

12- Porque no se garantizó la participación ciudadana y no se permitió el debate central para la aprobación: los efectos del uso del glufosinato de amonio en el trigo transgénico

La CTNBio celebró una audiencia pública en octubre de 2020, indicando ella misma a los expositores, ninguno de los cuales involucrado en la protección del consumidor. Los inscritos como oyentes pudieron enviar una única pregunta, por escrito, que la CTNBio seleccionó para contestar.

En la audiencia el representante de Bioceres, empresa solicitante de la liberación, dijo que el glufosinato no está permitido para el uso en el trigo en Argentina y que no lo utilizarían, porque el gen de resistencia al herbicida era solo un marcador utilizado en el proceso de selección de la variedad. Así que, en la audiencia en Brasil, no hubo el debate central sobre los efectos del uso del glufosinato de amonio en el trigo. Pero, si no se utilizará el pesticida, ¿ Por qué lo aprobó CONABIA (Comisión Nacional de Biotecnología Agropecuaria), el órgano de bioseguridad de Argentina, con validación de SENASA ( Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria) como trigo resistente al glufosinato de amonio? ¿Y por qué, en el sitio web de Bioceres, la cantidad mínima recomendada del herbicida es de 2 litros por hectárea?

Por lo tanto, se trató de una audiencia proforma que excluyó el debate central sobre el uso del agrotóxico y que no subsidia al organismo que deberá tomar la decisión y mucho menos informa a la sociedad sobre el cambio radical que puede imponer en su dieta diaria un pequeño grupo de investigadores, la mayoría de ellos favorable a la liberación de los transgénicos. El vídeo de la audiencia y el acta – que deberían ser públicos – tampoco están disponibles en la internet para la sociedad, no siendo posible verificar si el parecer de evaluación consideró y contestó las preguntas presentadas.

13- Porque el trigo transgénico constituye una entrega a los capitales transnacionales

Aunque es una empresa argentina, Bioceres tiene a su subsidiaria “Bioceres Crop Solutions Corp” que cotiza en la bolsa de Nueva York, tiene alianzas estratégicas con Syngenta/Chemchina, Valent, Dow Agrosciences y a Monsanto entre sus accionistas. Además, si bien el CONICET (Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas) y la Universidad Nacional del Litoral participaron del desarrollo del evento y cada una tiene el 30% de las patentes sobre el mismo, le confirieron licencia de comercialización exclusiva de sus derechos a Bioceres, representando una nueva entrega a los grandes capitales transnacionales.

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Fuente: GRAIN

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